Compartiendo la cama

​Desde que hace unos días escribí sobre mi experiencia de colecho con Santi, recibí algunos comentarios muchos muy interesantes de responder y otros como estos que me han permitido compartir.

Marta que es una de las colaboradoras de este blog me expresó sus pensamientos al respecto.

“De momento mi bebé es pequeño y no colechamos. Va a hacer tres meses y duerme en su cuna. Mi pareja y padre de la criatura quiere cambiarle ya de habitación. Me negaré con todas mis fuerzas porque quería esperar a abril o más o menos a que tenga seis meses pero habrá batalla seguramente. Antes de tener un bebé yo renegaba de todo esto. Criticaba amplia y extensamente a mis familiares o amigas que lo practicaban y las explicaba claramente desde mi visión como futura psicóloga, que la fuente de todos sus problemas de educación de sus hijos eran en parte por hacer ese tipo de cosas. Hace poco leí un artículo de que esta generación se llamará la Generación Blandita porque de tanto mimo y cuidado estamos haciendo niños futuros adultos débiles e inmaduros. Bien. Una vez dicho todo esto, que no deja de ser cierto, he de admitir que, ahora que soy madre, y ahora que el nene va estando más “hechito” encuentro un placer, exquisito, como no he vivido otro, el meterle en mi cama por las mañanas y dormir un ratito con él o simplemente mirarle y jugar. A la hora de la siesta también me tumbo un ratito con él. Y la verdad?. Me gustaría dejar de sentirme mal y culpable por hacerlo. Siento que lo maleduco, que no le haré fuerte para estar solo y dormir solo como he hecho yo y como ha hecho toda mi generación. Pero es que me siento taaaaaaan bien cuando lo hago y lógicamente, veo que él es feliz y duerme mucho más a gusto y tranquilo.  

He buceado en internet en mil páginas para ver sus ventajas y sus inconvenientes y como todo, no sales de dudas. Buscar algo en internet, estoy empezando a pensar que sirve para NO resolverte la duda por la que entrabas y aparte, generarte diez más. Con lo que, como digo con todo en mi vida, habrá que usar el método SC. Es decir, sentido común. Ni más ni menos. Habrá momentos para el colecho, para la diversión en familia y momentos para que el niño se haga adulto, aprenda a dormir y gestionar su sueño de manera autónoma y responsable y habrá tiempo para darle a todo una nueva pensada supongo…”

En definitiva, que el hecho de que una madre practique colecho no es regla para todas, así como tampoco lo es el no hacerlo… la maternidad es un diamante en bruto que está en cada una de nosotras y que se pule cada día que pasamos con nuestros pequeños, porque no somos nosotras las que SABEMOS SER MADRES…no, son ellos los que nos enseñan a serlo día a día…

Este es un espacio para que todas compartamos las millones de formas de criar a un hijo, no estamos para compararnos ni discutir al respecto de la maternidad, sino más bien confiarnos nuestros más profundos pensamientos, dudas y secretos… así que yo aplaudo la decisión que Marta ha elegido para criar a su pequeñito… nadie más que nosotras mismas para saber cuándo y dónde es el momento para actuar de determinada forma con nuestros hijos.

Desde mi experiencia, decidimos practicar el colecho con Santi:

  1. Porque fue prematuro. Nació y fue a una incubadora durante 10 días… días en los que no lo pude tocar por más de media hora cada tres horas que le daba el pecho. Fueron los diez días más horrendos de mi vida. Una vez en casa, me despertaba a darle de comer cada dos horas, cada tres, cada hora… cuando él quería… no podía soportar dejarlo llorar! él me necesitaba! y poco a poco fue quedandose en cama.
  2. No me tenía que levantar de la cama a verlo a su cuna. Con todo el sueño que una acumula los primeros días no había nada mejor que no moverme y solo sacar la teta! Sin sufrimientos!
  3. Ya en León (España) no teníamos habitación para Santiago (antes viviamos con mis suegros y ya Santi tiene una habitación en donde habitan sus juguetes) así que decidimos comprarnos una cama gigante y dormir los tres placidamente! Esa historia continúa… 🙂

Si tu quieres compartir más sobre esta experiencia de COLECHO o si te lo estás pensando, o si no compartes la misma perspectiva y quieres contarlo te invito a envíes tus comentarios en este formulario o en la sección de comentarios 🙂 estaré encantada de compartirlos!

 

Anuncios

2 thoughts on “Compartiendo la cama

  1. Cada un@ sabe lo que tiene o quiere hacer con sus hij@s… Yo con la mayor me he metido en su cama durante muchos años mientras lo ha necesitado hasta que se quedaba dormida, le daba seguridad. Ahora tiene 14 años. Hace 4 años que no me lo pide, hasta hace dos y algo me lo pedía esporádicamente, pero en plan “mama, te metes un ratito conmigo en la cama y hablamos? “.Ahora a sus 14 años no quiere ni que la acompañe a su cuarto, no lo necesita. Y yo lo hecho muchísimo de menos. Se ha hecho mayor, es ley de vida. Y es una niña muy independiente, a veces demasiado para mi gusto, y para nada blandita. Eso sí, cuando lo necesita sabe que estoy ahí, con los brazos abiertos para escucharle, apoyarle, aconsejarle y todo lo que necesite. En verdad estoy deseando que me necesite un poquito. Qué hago con el pequeño? Colecho desde el primer día, tiene 18 meses y mientras siga con el pexho seguiremos con el colecho. Tengo una cuna de colecho pegada a mi lado de la cama y él mismo después de tomar el pecho muchas veces se va medio dormido para su cuna. No creo que el amor los vuelva más blanditos, creo que los vuelve más seguros de sí mismos, o eso he experimentado yo con mi hija mayor. Si el no darles tantos mimos fuera la solución el mundo no estaría tan lleno de adultos apáticos y creo k todo iría un poco mejor. Pero esto sólo lo digo desde mi experiencia, como digo arriba cada cual sabe como quiere educar. Cada una de nosotras somos la mejor mamá que pueden tener nuestr@s hij@s. Un abrazo

    Le gusta a 1 persona

    1. Excelentes palabras! Muchas gracias por compartir un poquito de ti… sobretodo con doble experiencia. Yo seguro que cuando Santi decida irse (o no sé cómo funcione lo del cambio) yo seré muy desdichada 😔 en fin que como tú dices: es ley de vida. Todo tiene su ciclo y hay que aprovechar cada momento y saberlo valorar. Nuevamente gracias!

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s